Cada territorio
presenta unos rasgos diferenciales respecto la fiesta en cuestión y de entre
ellos este blog tratará con profundidad las zonas comprendidas en la
Eurorregión, concretamente: Les, Perpignan, Toulouse y Menorca. La situación geográfica de estas ciudades influirá en el ritual de celebración al preponderar unos elementos u otros y, en base a ello, la repetición de la festividad siguiendo tales parámetros se encargará de fijarlo como historia y tradición.
Sant
Joan, una celebración común que se disgrega en sus multiplicidades culturales y
que, a pesar de tener un mismo origen, cada pueblo extrae la esencia más
interna de la fiesta y se apodera de ella transformándola en un signo de
identidad. Les y Perpignan comparten gran parte de los rituales propios de Sant
Joan pero la simbología, aquello más profundo y significativo de la tradición
es lo que otorga a la fiesta autenticidad y distinción frente a las otras. De
este modo se observa como el fuego es el protagonista por antonomasia, en ambas
celebraciones es el centro de atención, todo gira en torno a él pero, su
significado, su propósito y su función es distinta e incluso contraria. En Les
el fuego adopta un carácter ancestral, típico de las fiestas paganas, actúa
como purificador del pueblo y de las almas en cambio, en Perpignan tiene una
simbología más profunda ligada a la fraternidad y a la unión de los pueblos
catalanes como una sola comunidad.
La celebración de la fiesta en ambas
localizaciones tiene unos mismos días señalados así mismo unas entidades
importantes que la realizan en unos contextos parecidos. De este modo, a pesar
de que la tradición como tal es muy distinta, la realización no es tan
disgregante. La fiesta toma lugar, en ambos pueblos, tanto en Les como en
Perpignan, al aire libre, en las plazas centrales de los pueblos donde toda la
gente se reúne para contemplar el espectáculo que, a su vez, sólo realizan unas
determinadas personas escogidas según los cánones establecidos. Se puede ver
como en Les son los hombres más fuertes del pueblo, y no otros, los que van a
buscar el abeto que más adelante será quemado y sólo prendido por el cura de la
iglesia. Por otro lado, en Perpignan los encargados de extender el fuego e
iniciar la fiesta de Sant Joan son los miembros del Cercle de Joves de Perpinyà. Por lo tanto, se observa como en ambas
regiones tienen unas bases infranqueables jerarquizadas donde cada acción es
llevada a cabo por una persona o un grupo concreto, a pesar de que las
tradiciones entre las dos localizaciones sean completamente distintas.
Las flores es otro de los elementos
en común entre Les y Perpignan, algo muy significante en dichas fiestas y en el
conjunto de la celebración de Sant Joan debido al supuesto poder que de ellas
se desprende en este día. La principal diferencia reside, de nuevo, en el
significado donde en Les es más profundo. En Perpignan no deja de ser una
tradición relativamente temprana contraria a la ya ancestral de Les donde los
ramilletes de flores aluden a la fertilidad y a la fecundidad de las parejas
recientemente casadas del pueblo mientras que en Perpignan contienen los deseos
escritos por los catalanes. Como toda fiesta popular, independientemente de su
localización la música y los bailes, en sus grandes multiplicidades, son un
elemento común tanto en Les como en Perpignan donde todo el pueblo disfruta de
ellas alrededor de la gran fogata. No es de extrañar que este prototipo de
fiesta popular también sea celebrada en Francia, concretamente en Toulouse,
donde los bailes, las fiestas, el fuego y la pirotecnia dominan la noche del 23
de junio.
En
el caso de Menorca estamos ante una celebración totalmente diferenciada del
resto de territorios. Pese a que nos encontramos dentro de la zona de la
eurorregión, las características que conciernen la fiesta de Sant Joan en
Ciutadella se disgregan del resto de poblaciones, tanto catalanas como
francesas. Este hecho es debido a que en Ciutadella existe una tradición más
arraigada al territorio con grandes influencias motivadas por las invasiones,
mientras que en el resto de territorios combinan aspectos tradicionales con los
más universales.
La principal diferencia que
encontramos entre una zona con el resto es la del fuego. En el caso de Perpignan
el fuego es un elemento principal dentro de la festividad, puesto que supone la
unión entre los diversos territorios, es una unión de comunidades en su lengua
y cultura. En el caso de Les tiene cuestiones más purificadoras, ya que es
tratado más desde una perspectiva religiosa y en Toulouse tiene un significado
más común de festividad, aunque también de purificación. Todo lo contrario
observamos en Ciutadella, donde el fuego no tiene un protagonismo excepcional.
Sí que es cierto que durante las fiestas se llevan a cabo hogueras y hay
espectáculos de pirotecnia, pero éstos tienen una importancia secundaria y no
se celebran desde siempre, sino que se han incorporado con el paso del tiempo.
El elemento que realmente destaca en esta celebración es la presencia del
caballo, un animal que participa prácticamente en todos momentos de festividad
que se llevan a cabo durante los días que duran las fiestas. El caballo supone,
por lo tanto, el punto de atracción e interés turístico, cuestión que lo hace
único en el mundo.
No obstante, pese a que vemos que
unas fiestas no tienen que ver con las otras, es necesario también remarcar
ciertas cuestiones que tienen algún punto en común, puesto que no debemos
olvidarnos que se tratan de fiestas unidas territorialmente. En primer lugar
está la presencia de la montaña. En este caso estaría más unido con Perpignan y
el Canigó y Les por su situación geográfica. En Ciutadella está presente en el
momento de subir a la ermita. En segundo lugar debemos destacar aquellas
figuras que se encargan de mantener y protagonizar cada uno de los momentos que
se viven en las fiestas. Ejemplo de ello lo observamos en Ciutadella con el senyor capellán que termina la qualcada o els caixers que se encargan del protocol
y el capellán que enciende el fuego en Les como representante religioso del
territorio.
En conclusión, podemos apreciar como
en cada uno de los lugares existen unas características que hacen de cada uno
de las zonas especiales por su esencia. En el caso de Ciutadella resulta un
caso excepcional porque se aparta de todo aquello que estamos más habituados a
observar y a celebrar tanto en España, Francia como el resto del mundo donde
también se celebra la fiesta. No obstante, pese a las diferencias que puedan
existir en cada una de ellas, cabe destacar que lo importante de todo ello es
la celebración que se hace y el periodo de unión y festejo que se vive en cada
uno de los territorios, ya sea mediante fuegos artificiales y fuegos o a través
de caballos y subida a la ermita.
Chaque
territoire présente des aspects différents en rapport avec cette fête et entre
eux ce blog traitera en profondeur les zones compliquées dans l´Eurorégion, concrètement :Les,
Perpignan,Toulouse et Minorque.
Saint Jean une célébration qui se disperse dans ses multiplicités
culturelles et que, bien qu´elle ait la
même origine, chaque peuple extrait l´essence la plus interne de la fête et elle
s'empare d'elle en la transformant en signe d'identité. Et Perpignan partagent
une grande partie des propres rituels de
Saint Jean mais la symbolise, celui qui est plus profond et significatif de la tradition
est ce qui octroie à la fête l'authenticité et la distinction en face des
autres. De cette façon, on observe le feu qui est le protagoniste par
antonomase, dans les deux célébrations
c´est le centre d'attention, tout tourne autour de lui mais, sa
signification son but et sa fonction est différente et aussi contraire. Dans Les
le feu adopte un caractère ancestral, typique des fêtes païennes, agit comme
purificateur du peuple et des âmes en revanche, dans Perpignan une communauté a
une symbole plus profond liée à la fraternité et à l'union des peuples catalans
comme une seule communauté.
La célébration de la fête dans les deux localisations a
les mêmes jours marqués, de même quelques entités importantes qui se réalisent
dans quelques contextes ressemblant. De cette façon, malgré le fait que la
tradition comme elle est très différente, la réalisation n'est pas autant
dispersée. La fête prend un lieu, dans les deux peuples, tant dans Es comme
dans Perpignan, en plein air, sur les places centrales des peuples où tous les
gens se réunissent pour contempler le spectacle qui, à son tour, réalisent
seulement quelques personnes déterminées, choisies selon les cánones établis. On peut voir comme dans Les
ce sont hommes les plus forts du peuple,
et non des autres, ceux qui vont
chercher le sapin qui plus tard sera brûlé et seulement saisi par le prêtre de
l'église. D'un autre côté, dans Perpignan les personnes chargés d'étendre le
feu et d'initier la fête de Saint Jean sont les membres du Cercle de Jeunes de
Perpignan. Par conséquent, on observe comme dans les deux régions ont quelques
bases infranchissables hiérarchisées où chaque action se réalise par une personne ou un groupe
concret, malgré le fait que les traditions entre les deux localisations sont
complètement différentes.
Les fleurs il est autre éléments commun entre Les et
Perpignan, quelque chose de très significatif aux dites fêtes mais qui
s'éloigne de la propre thématique de la fête de Saint Jean. La principale
différence est, à nouveau, dans la signification où Les est plus profond. A
Perpignan, cela reste une tradition relativement précoce opposée à la déjà
ancestrale de Les où les bouquets de fleurs évoquent la fertilité et la
fécondité des couples du peuple récemment mariées.
Comme toute fête populaire, indépendamment de sa
localisation, la musique et les danses, dans ses grandes variétés, sont un
élément commun tant dans Les comme dans Perpignan où tout le peuple jouit
d'elles autour de la grande flambée. Ce n'est pas étonnant que ce prototype de
fête populaire est aussi célébré en France, concrètement à Toulouse, où les
danses, les fêtes, le feu et la pyrotechnie dominent la nuit du 23 juin.
Dans le cas de la Minorque nous sommes devant une
célébration totalement différenciée du reste des territoires. Malgré le fait
que nous nous trouvons à l'intérieur de la zone de l'Eurorégion, les
caractéristiques qui concernent la fête de Saint Jean dans Ciutadelle se
séparent du reste de populations, tant catalanes comme Françaises. Ce fait est
grâce à ce que dans Ciutadelle existe une tradition plus fondée au territoire avec de grandes
influences motivées par les invasions, alors que dans le reste de territoires
ils combinent des aspects traditionnels avec les plus universels.
La principale
différence que nous trouvons entre une zone avec le reste est celle du feu.
Dans le cas de Perpignan le feu est un élément principal à l'intérieur de la
fête, puisqu'il suppose l'union entre les divers territoires, est une union de
communautés dans sa langue et culture. Dans le cas de Les, á des questions plus
de purificateur, puisqu'il est plus traité comme une perspective religieuse et
dans Toulouse il a une signification commune de fête, bien qu'aussi d'une
purification. Tout le contraire nous observons dans Ciutadelle, où le feu n'a
pas de rôle principal exceptionnel. Oui ce qui est certain, que durant les
fêtes se font des feux et des spectacles de pyrotechnie, mais ceux-ci ont une
importance secondaire et ils n'ont pas lieu depuis toujours, mais ils se sont
incorporés au cours du temps. L'élément qui se fait remarquer réellement dans
cette célébration est la présence du cheval, un animal qui participe
pratiquement à tout moment de la fête qui se réalise pendant les jours que les
fêtes durent. Le cheval est par conséquent, le point d'attraction et d'intérêt
touristique, question qui le fait unique
dans le monde.
Cependant, malgré le fait que nous voyons que quelques
fêtes n'ont rien pas à voir avec les autres, il est nécessaire aussi de
remarquer certaines questions qui ont un point commun, puisque nous ne devons
pas oublier qu'ils s´agit de fête unies
territorialement. En premier lieu est la
présence de la montagne. Dans ce cas il serait plus uni avec Perpignan et le
Canigó et Les par sa situation géographique.
Dans Ciutadelle est présent au moment de la monter à
l'ermitage. En deuxième lieu nous devons souligner ces formes qui se chargent
de maintenir et d´être le protagoniste de chacun des moments qui sont vécus
pendant les fêtes. Un exemple de cela
nous observons dans Ciutadelle
avec le curé qui termine le qualcada ou els caixers qui se
chargent du protocole et le curé qui allume le feu dans Les comme représentant
religieux du territoire.
En conclusion, nous pouvons apprécier comme il existent
dans chaque lieux quelques
caractéristiques qui font de chacun des zones spéciales par son essence. Dans
le cas de Ciutadelle s´avère un cas exceptionnel parce que s´eloigne de tout ce que nous sommes plus d'habitués à
observer et à célébrer tant en Espagne, en France comme le reste du monde où
aussi la fête est célébrée. Cependant, malgré les différences qui peuvent
exister dans chacune d'elles, il faut souligner que l'important de tout cela
est la célébration qui est faite et la période d'union et du bon accueil lequel
qui se vit dans chacun des territoires, étant
autant feux d´artifices et feux ou à travers des chevaux et une montée à
l'ermitage.
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